características de las familias olfativas en perfumería

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(El texto transcrito a continuación ha sido copiado de la web fragrantica.es )

… “Porque no todos los perfumes son aptos para todas las ocasiones, todas las personas ni todas las horas del día.
El Comité Francés del Perfume mantiene desde el siglo pasado una clasificación, que actualiza rigurosamente, y en la que se describe las siete grandes familias de perfumes, divididas en cuarenta y cinco subfamilias.
Una variedad infinita de aromas, que los perfumistas de ayer y de hoy han combinado en un sinfín de posibilidades, como notas de fondo, notas de corazón, notas de cabeza… Diversas familias de perfume han nacido de estas infinitas variaciones.
En esta nomenclatura se encuentran las siete grandes familias: Hespérides, Florales, Fougères (helechos),Chipres, Amaderados, Ambarados y Cueros

* Hespérides, son las fragancias basadas en los aceites esenciales de limón, naranja, lima, mandarina y bergamota. Las primeras “Eau de Cologne” utilizaban hespérides. A este cuerpo fresco y picante se añaden leves notas florales o notas amaderadas. “Eau Impériale”, de Guerlain (1853) pertenece a esta familia, una de las más antiguas en perfumería.
La familia hespéride se subdivide en: especiado, aromático, floral chipre, amaderado y amaderado floral.
*Florales son las fragancias clásicas y representan una gran familia. De una única nota floral, se pasa a mezclas más complejas de rosa, violeta, narciso, tuberosa o alhelí. La familia floral es de lejos la más amplia y sus notas entran, como base o complemento, en más de la mitad de los perfumes que se comercializan hoy en día.
El aroma de las flores es efímero y para captarlo se utiliza el método headspace, consistente en encerrar en una burbuja de vidrio aquello de lo que queremos extraer el aroma. Lo que permite reproducir el aroma de una flor no es una sola nota sino la combinación de multitud de ellas.
Las fragancias florales contienen aceites esenciales de flores y pueden subdividirse en ocho categorías: soliflor, bouquet floral, floral aldehídico, floral verde, floral amaderado frutal, floral frutal, y floral marino. Perfumistas conocidos como Molinard o Houbigant han contribuido al desarrollo de esta familia. Con el aceite esencial de lavanda los hombres descubrieron las colonias florales. Más tarde se añadieron aldehídos y nació una nueva subfamilia, de colonias florales más penetrantes. Los florales se combinan con varias notas afrutadas, amaderadas o marinas, más frescas, que diversifican esta categoría.
*Fougère, es el nombre que se aplica a esta familia de perfumes, pero no significa que la fragancia trate de reproducir el olor a helecho, sino de evocar el ambiente de un bosque. Se realiza en general con notas de lavanda, musgo, madera y cumarina. A esta base se pueden añadir matices aromáticos, florales o afrutados, cilantro, tomillo, romero o artemisa, que combinan a la perfección.
Es una familia tradicionalmente masculina que adopta el nombre de un perfume francés ya desaparecido, “Fougère Royale” , de Houbigan (1884), que evocaba el aroma de los bosques. El éxito de este perfume convirtió la combinación de lavanda, musgo, encina, maderas, bergamota en punto de partida para multitud de fragancias.
Dentro de la familia fougère encontramos: floral ambarado, ambarado dulce, especiado y aromático.
*Chipres, es una familia de perfumes creados desde 1917, y las notas de musgo de roble y de pachulí constituyen su base, amenizada, dependiendo de los creadores, con notas afrutadas de melocotón, con notas florales como la rosa, o incluso con notas cuero: esencias de humo o de madera quemada le dan un carácter nítidamente masculino. Estas fragancias, ricas y persistentes, tienen una base de musgo de encina, pachulí, sándalo o bergamota y aparecen asociadas a notas frutales en los perfumes más femeninos de la familia.
Esta familia recibe su nombre de un perfume fabricado en Chipre y famoso en la Antigua Roma. François Coty lo redescubrió a finales del siglo XIX y creó “Chypre” en1917.
Las variedades de la familia chipre son: frutal, aldehídico, cuero, aromático, verde y floral.
*Amaderados. Son fragancias masculinas. Se trata de notas calientes, como el pachulí, el aroma del cedro o el vetiver. También se encuentra el rastro de la lavanda y, a veces, de cítricos. Los amaderados se acompañan a menudo con notas más frescas, hespérides o marinas, y de vez en cuando se encuentran con notas aún más calientes y sensuales, especiadas o ambaradas.
La madera del sándalo, el cedro, el pino o el ciprés, forman parte de las esencias utilizadas para crear perfumes de esta familia. Estas se suelen encontrar asociadas al pachulí y al vetiver.
Para decir que un perfume pertenece a esta familia, las notas amaderadas deben encontrarse en el corazón de éste o entre las notas de salida.
Hasta el éxito de “Feminité du Bois” , de Shiseido, predominaban en esta familia los perfumes masculinos, ahora se encuentran perfumes para ambos sexos.
Esta familia se divide en conífera hespéride, especiado, ambarado, aromático, especiado cuero y marino.
*Ambarados u orientales, agrupan perfumes con notas suaves y calientes, hechas de polvo y vainilla, cuyo olor es característico. Las fragancias de esta familia evocan especias y esencias exóticas ,y se obtienen de la mezcla de vainilla, ámbar y almizcle.
Por supuesto, se trata de notas de fondo, que se asocian con otras, generalmente olores más afrutados, ligeramente amaderados. También se puede detectar una presencia floral, a menudo la del clavel.
Deben su nombre al ámbar gris, una secreción de los cachalotes muy utilizada en perfumería a comienzos del siglo XX y que actualmente se sustituye por elementos sintéticos.
Son unos perfumes intensos y dulces, lo que los hace especialmente adecuados para las noches de otoño e invierno.
Dentro de esta familia encontramos ámbar dulce, semiambar floral, ámbar hespéride, ámbar floral amaderado, ámbar floral frutal y ámbar floral especiado.
*Cueros. Sus notas tratan de reproducir el olor característico del cuero, con notas de humo, de abedul, de tabaco y de madera quemada. Los cueros están suavizados por notas florales, como las del lirio y de la violeta. Especialmente indicados para hombres que consideran que los perfumes son un complemento de higiene y de estilo.
Se subdivide en cuero floral y cuero tabaco.

Quien ha elegido un perfume para siempre, renunciando a todos los demás, mutila todas las facetas de su personalidad menos una, para llegar a ser una persona incompleta y monocorde, poco dúctil y limitada. Quien capta la necesidad de variar el perfume según el momento y el estado de ánimo, demuestra conocer la naturaleza de la mente, cuya diversidad polifacética es su mayor logro y nuestra mayor riqueza.
Nuestro perfume nos identifica, pero también nos define”

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